Confort y diseño eran las premisas indicadas por la familia a la hora de actualizar su vivienda ubicada en la calle Constitución de Valencia.

Adaptar el espacio a las necesidades de los componentes de la familia, la madre una mujer trabajadora, dos hijos estudiantes y la más pequeña futura chef, requerían espacios amplios para las zonas comunes y un espacio diferenciado para cada uno de ellos.

La vivienda contaba con 4 habitaciones, dos baños, una cocina y solón comedor con balcón; se decidió respetar la estructura de la vivienda para que cada uno de ellos contara con un espacio privado, el cambio se enfocó en la intervención en pavimentos, en puertas y ventanas, alisado de paredes,  remodelación de baños y cocina y por último, pero no por ello menos importante, hacer un estudio de iluminación en toda la vivienda.

El primer inconveniente que nos encontramos a la hora de enfocar las necesidades lo encontramos en  aportar más luz a la vivienda, ya que la altura de techos de la  vivienda no contaba con la altura mínima. A parte de los techos la estructura de la vivienda dividía en dos partes la vivienda, imposibilitando conectar eléctricamente las dos zonas.

Nuestra solución:

Al no poder bajar los techos para pasar la iluminación de un lado a otro de la vivienda creamos un recorrido estratégico que conectaba las dos zonas de la casa divididas por la gran viga que cruzaba de lado a lado el comedor, dejando parte del comedor y tres dos dormitorios sin luz. Para justificar esta diferencia de alturas en los techos, creamos una iluminación que jugaba con los distintos planos, sacándole partido al inconveniente.

La cocina se diseñó para cocinar hacia el interior del espacio, generando el paso en el perímetro simulando así las cocinas profesionales y evitando cocinar hacia la pared. Todo lo referente a la cocina lo eligió la chef de la familia atreviéndose con el negro en la bancada, de porcelánico alto brillo, dando un toque muy chic a la estancia. La madera gris de la pared realizada en cerámica se colocó para matizar el contraste agresivo del blanco y negro.

Otro de los factores importantes era generar un gran espacio para almacenaje aprovechando todos los espacios y una zona de lavado que albergara la lavadora.

El interior de las cajoneras se realizó en gris marengo generando contraste. Unas cajoneras ideales para guardar la vajilla y demás utensilios. Destaca también en la cocina la elegante puerta corredera que nos permitió aprovechar más el espacio.

La vivienda consta de dos baños y los renovamos íntegramente aportando a cada uno de ellos su personalidad, pero siguiendo una línea estética con el resto de la casa.

El baño del pasillo destaca por sus revestimientos, en la pared central y más visible se apostó por un revestimiento blanco mate; este material combina distintas texturas generando  una cuadrícula que consiguiendo una estética divertida y ligera, en el suelo, una vez más la más pequeña de la casa tenía claro los contrastes fuertes, de manera que se colocó un porcelánico gris marengo

Para el baño principal, continuamos con la gama que va desde el blanco al negro, pasado por un gris que armoniza el contraste. En este baño se apostó por colocar paredes pintadas al igual que en la cocina. La protagonista, sin duda, la ducha en pizarra negra que aporta carácter y fuerza al espacio, enfrente un cerámico gris mate con un dibujo geométrico en blanco tiza, que vincula el degradado.

La calidez de la vivienda se consiguió colocando parquet en toda la casa. La clienta amante de las maderas nobles, eligió un cálido tono castaño, que armonizaba con las puertas que se colocó en laca blanca.

Una vez más, os mostramos orgullosos nuestro trabajo con los objetivos cumplidos: crear bienestar.

 

 

 

 

 

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